"Cuan feliz es el hombre inocente sin delito, el mundo que se olvida del mundo olvidado. El eterno resplandor de una mente sin recuerdos, se cumplen las oraciones y se rechazan los deseos."

miércoles, 14 de mayo de 2008

"A MIS HIJOS"

- Autor Desconocido -

El día que esté viejo,
y ya no sea el mismo, tenme paciencia.
Compréndeme.
Cuando derrame comida sobre mi camisa
y olvide como atarme los zapatos,
recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando conversas conmigo,
repito y repito las mismas palabras
que sabes de sobra como terminan,
no me interrumpas y escúchame.
Cuando eras chico, para que durmieras,
tuve que contarte mil veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.
No me reproches porque no quiero bañarme,
no me retes por eso.
Recuerda los momentos que te perseguí
y los mil pretextos que te inventaba,
para hacerte más agradable el aseo.
Acéptame y perdóname,
ya que yo soy el chico ahora.
Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas
que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario,
y no me lastimes con una sonrisa burlona.
Acuérdate que fui yo quién te enseñé tantas cosas: comer, vestirte ...
Y tu educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces,
es producto de mi esfuerzo por vos.
Cuando dentro de algún tiempo,
cuando conversemos,
me olvide de que estamos hablando,
dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde,
y sino puedo hacerlo, no te burles de mí.
Tal vez no sea importante lo que hablaba,
y me conforme con que me escuches.
Si alguna vez no quiero comer,
no me insistas,
sé cuánto puedo y cuánto no debo.
También comprende que con el tiempo ya no tengo mucho gusto para sentir.
Cuando me fallen las piernas,
dame tu mano tierna para apoyarme,
como yo lo hice cuando empezaste a caminar.
Por último cuando algún día me oigas decir que ya no puedo vivir,
no te enojes.
Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o con cuanto te amo.
Siempre quise lo mejor para vos,
y preparé los caminos que tuviste que recorrer.
Piensa entonces que con el paso que voy a dar estaré construyendo para vos otra ruta,
en otro tiempo,
pero siempre con vos.
No te sientas triste o impotente por verme como me ves.
Dame tu corazón, compréndeme y apóyame
como lo hice cuando empezaste a vivir.
De la misma manera que he acompañado tu sendero,
te ruego que me acompañes a terminar el mío.
Dame amor y paciencia,
que te voy a devolver gratitud y sonrisas,
con el inmenso amor que te tengo.
Si yo te olvido, por favor,
no te olvides de mí.


(Cuando ellos ya no estén, nosotros seremos ellos y ya no habrá tiempo para disculparnos)

1 comentario:

Anónimo dijo...

pense que no estabas conectada y te iba a escribir algo jaja pero me fije y estabas.. eso lo lei hace mucho en el cole creo.. la mente me falla porque asi ando hoy.. fallada :s
un beso qerida..
ahi me hablaste! :)